Semillas feminizadas, autoflorecientes y transgénicas, ¿son todas fruto de manipulación genética?
Sólo las semillas transgénicas han sido manipuladas genéticamente, las feminizadas nacen de la intervención de un proceso hormonal de las plantas y las autoflorecientes son plantas de marihuana que han sido cruzadas con el Cannabis Ruderalis Sativa.

Semillas feminizadas, autoflorecientes y transgénicas, ¿son todas fruto de manipulación genética?

Las semillas transgénicas de cualquier especie vegetal han sido creadas en un laboratorio con técnicas que permiten reescribir el código genético que dirigirá el desarrollo de los individuos que nazcan de ellas. Eso, en principio, no es ni bueno ni malo, depende de los genes que se modifiquen, añadan o eliminen. Existen multitud de manipulaciones que son completamente inocuas y sólo cambian el color, o la cantidad de azúcar contenida en un determinado vegetal. Incluso se han llegado a desarrollar plantas de tabaco que producen THC en las raíces.

Plantas de marihuana de diferentes especies.
Cannabis Sativa, Índica y Ruderalis.

Las voces de alarma que gritan en contra de los transgénicos no tienen nada en contra de este tipo de manipulaciones, se oponen la traslocación de genes entre especies, incluso entre especies animales y vegetales, como genes de pescado que dan resistencia al frío a la planta que lo recibe. Se oponen también a técnicas, las llamadas “terminator” que impiden reproducirse a la especie y evita que el cultivador guarde la semilla para futuras siembras. Esta última técnica tiene en principio el propósito de evitar que se diseminen en la naturaleza productos creados en laboratorio. Pero en la práctica, estas especies están polinizando campos vecinos cultivados con especies tradicionales cuya semilla queda inutilizada. Es un verdadero peligro para el cultivador y para la propia humanidad, puesto que se amenaza con la desaparición de la poca variedad de especies que hemos mantenido para nuestra subsistencia a nivel global.
Dicho esto, queda decir que no se conocen variedades de marihuana transgénica comercializadas como tales, existen variedades de cáñamo industrial aptas para el cultivo intensivo en Europa con diferentes nomenclaturas que dejan claro que provienen de un laboratorio.
Por otro lado, las semillas feminizadas es algo muy diferente, se trata de una técnica desarrollada en primer lugar con la planta del pepino y hoy en día sólo se adquieren plantas hembras en el mercado, porque son las que dan pepinos, y los machos son historia.

El objetivo es claro, facilitar la tarea al cultivador a cambio de mantener el monopolio de la variedad en cuestión. En el caso de la marihuana también nos preocupa no tener semillas en nuestras flores y por consiguiente es una ayuda excelente a la hora de cultivar de forma intensiva.

Plantas de marihuana cannabis Índica.
Se aplica un metabolito durante la etapa de formación de las flores de una planta hembra para que no reciba la carga hormonal que permitirá la formación completa de las flores. La planta, al no formar las flores, se estresa y envía un lote de hormonas macho que terminan de formar las flores, pero esta vez tendrán estambres cubiertos de polen. Este polen es muy especial, porque únicamente contendrá un cromosoma hembra “X” en cada grano de polen, de manera que cuando entren en contacto con los pistilos de las flores hembra y se fusionen con el ovulo, siempre quedará “XX” y por tanto será hembra.

Semillas feminizadas, autoflorecientes y transgénicas, ¿son todas fruto de manipulación genética?

Ya hemos visto que no, pero nos queda desvelar qué tienen de especial las plantas autoflorecientes. Estas variedades de marihuana son “foto-independientes” o independientes al foto-periodo, lo que quiere decir que no necesitan que haya un cambio sustancial en el número de horas de luz que reciben al día para desarrollar sus flores. Al contrario que las variedades de temporada Índicas o Sativas (feminizadas o regulares) que necesitan que desciendan las horas de luz a menos de 12 al día para florecer. Las plantas autoflorecientes originales, también llamadas automáticas, tiene unas flores muy pequeñas y se quedan enanas, por lo que se ha trabajado en cruces híbridos entre las tres grandes líneas de cannabis para conseguir ejemplares de tallas grandes que pueden llegar a alcanzar los dos metros de altura y producir cerca de 350g de cogollos.

Cannabis Sativa.
Cannabis Sativa.

Estas variedades en cambio no soportan ningún tipo de estrés y cualquier cosa que las haga detener su acelerado desarrollo supone que florecerá de todas formas, tenga la talla que tenga. Existen bancos de semillas que las comercializan en formato de semillas regulares, con hembras y machos y otros prefieren únicamente ofrecer las versiones feminizadas, con la garantía de que no tendremos

semillas en nuestra marihuana.

¿Que hemos sacado en claro?

  • Las semillas feminizadas son variedades de temporada o autoflorecientes que no contienen machos.
  • Las semillas autoflorecientes son variedades cruzadas con el Cannabis Ruderalis (escribiremos otro artículo acerca de esta fascinante familia del cáñamo descubierta recientemente).
  • Las semillas transgénicas sólo se comercializan como cáñamo industrial.
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